Apaga el equipo, extrae el filtro y golpéalo suavemente al aire libre para desprender partículas. Pasa la aspiradora por ambas caras, revisa bordes y recolócalo asegurando correcta orientación. Si está saturado o roto, agenda su reemplazo. Este gesto rápido reduce esfuerzo del motor, mejora circulación y estabiliza temperaturas con menor consumo, perceptible en pocas horas.
Apaga el equipo, extrae el filtro y golpéalo suavemente al aire libre para desprender partículas. Pasa la aspiradora por ambas caras, revisa bordes y recolócalo asegurando correcta orientación. Si está saturado o roto, agenda su reemplazo. Este gesto rápido reduce esfuerzo del motor, mejora circulación y estabiliza temperaturas con menor consumo, perceptible en pocas horas.
Apaga el equipo, extrae el filtro y golpéalo suavemente al aire libre para desprender partículas. Pasa la aspiradora por ambas caras, revisa bordes y recolócalo asegurando correcta orientación. Si está saturado o roto, agenda su reemplazo. Este gesto rápido reduce esfuerzo del motor, mejora circulación y estabiliza temperaturas con menor consumo, perceptible en pocas horas.